Silencio, el poder de la quietud en un mundo ruidoso

Silencio, el poder de la quietud en un mundo ruidoso de Thich Nhat Hanh es una obra budista contemporánea en la que el autor ofrece una herramienta poderosa con la que vivir una vida con más atención.

Recuerdo mi viaje de fin de curso a Italia. Uno de los últimos días en Roma, estaba con algunos de mis compañeros en un restaurante. Antes de que la camarera nos dejara la carta, sentí un impulso que me hacía buscar la soledad.
Estuve toda la tarde en un plaza sola, en silencio. Compré algo para picar en un super cercano y allí me creé mi momento de paz.
Es algo que se repite siempre que viajo con más gente o cuando paso demasiado tiempo expuesta al ruido. Necesito silencio y hasta no hace tanto, pensé que era una tara que traía de serie.
Sin embargo, he descubierto que es una forma maravillosa de amarme. Por eso este libro me ha gustado tanto. Es paz.

Recurrí a él porque sentía que necesitaba esa bocanada, el último mes no solo estoy teniendo mucho ruido exterior sino interior que es el que más me preocupa. No recuerdo dónde leí que recomendaban Silencio, pero el caso es que ha sido un gran descubrimiento.

No es un libro destacable por valor literario, salvo las meditaciones que tienen un lenguaje poético, el resto es sencillo y directo. Sin embargo, su valor no reside en la forma de la narrativa sino en lo que cuentan sus páginas.

Thich Nhat Hanh es maestro budista zen vietnamita y en 1967 fue nominado para el Premio Nobel de la Paz. Lleva refugiado en Francia desde 1972 por su lucha pacífica contra la guerra de Vietnam. En 1992 fundó Plum Village, un centro de meditación budista de la Orden de Interser, un lugar del que habla en Silencio. Además, es considerado uno de los guías espirituales más influyentes del mundo y cuenta con numerosos libros sobre budismo, mindfulness, felicidad, etc.

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El ruido exterior y mental

Thich Nhat Hanh comienza su libro explicando cómo recibimos cada día una ración diaria de ruido desde el sonido de la televisión, las voces de los vecinos o el trajín de los coches. En la mayoría de ocasiones, ni llegamos a ser conscientes de que ese ruido nos rodea.

Cuando vinimos a vivir en mitad del campo, nos dimos cuenta de la cantidad de ruido que estábamos absorbiendo mientras dormíamos. Era increíble cómo no descansábamos por más horas que invirtiéramos y sin embargo, ahora siestas de 20 minutos son oasis. Es silencio ha sido un regalo así que entiendo perfectamente «la ración de ruido».

¿Alguna vez has sido consciente de la cantidad de ruido que te rodea?

Vale, imagina que consigues apagar todo el ruido externo, aún así no tendrías ese silencio del que habla Thich Nhat Hanh porque hay un elemento que es más difícil de calmar, la radio del pensar sin parar.

Nos sumergimos en nuestra mente, en su charlatanería a veces demasiado barata, que no nos hace ningún favor. Conseguir ese silencio mental requiere de práctica de la atención plena, de ser conscientes de qué pensamientos cruzan nuestra mente y de dejarlos ir. Él asegura que cuando conseguimos apagar la radio del pensar sin parar el silencio que obtenemos es atronador.

Por ejemplo, menciona que no estamos acostumbrados a sentarnos con las personas que queremos en silencio con presencia. Es decir, sentirnos unos a otros sin necesidad de mediar palabra. Seguro que alguna vez te ha pasado que has quedado con alguien para tomar un café y parecía que su cuerpo estaba allí plantado pero él o ella estaba en otra parte.

Nos explica que no es necesario hablar para conectar con las personas que amamos y menos cuando esas palabras van vacías o sin atención. Me parece muy interesante su reflexión porque también creo que hablamos por hablar en demasiadas ocasiones. A mí me ha ocurrido más de una vez, estar muy nerviosa y no poder parar de charlar. Cuando conseguía volver a estar serena no dejaba de preguntarme, ¿pero por qué no podía callarme?

Tipos de silencio

Y por último, quería hablarte de otro tema que toca en su libro Silencio, el poder de la quietud en un mundo ruidoso, los tipos de silencioNos invita a reflexionar sobre cómo no todo el silencio es igual de saludable y reconfortante. Contamos con el silencio obligado, el silencio tenso. Esos tipos de silencio no nos ayudan a calmar nuestra radio de pensar sin parar, de hecho, consiguen el efecto contrario.

¿Te has enfadado alguna vez con tu pareja o familiar y aunque no le has hablado durante un tiempo, tu mente no paraba de rumiar y aumentar su bucle negativo?

Ahora vamos a una situación contraria.

¿Cómo te has sentido estando en silencio un día que te encontrabas en calma? Parece que el camino se ve con mayor claridad, ¿verdad?

Te animo a que intentes practicar el silencio consciente y la atención plena, te aseguro que vas a empezar a detectar belleza y amor en detalles que antes no veías.

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¿Qué es para ti el silencio?

Me encantaría leerte en comentarios 😉

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Si te gustan los libros de no ficción con los que aprender un poquito más, te puede interesar esta reseña de Ikigai: los secretos de Japón para una vida larga y feliz.

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