Maestra de pueblo con L de novata

La enseñanza es una patata caliente que quema aún más si hay una maestra o profesora en casa. Las mofas sobre las vacaciones, las actividades y la dureza del trabajo son solo un ejemplo de cómo la sociedad no acaba de ser consciente de que todos los ciudadanos van a pasar por las manos de la educación.

Maestra con sentido del humor

Una amiga, también maestra, me ha dejado el libro Maestra de pueblo con L de novata. Aunque no doy clase en un colegio sino en mi propia academia, me he sentido muy identificada con bastantes escenas. Además, me he reído tanto que todavía me duele la cara.

Me encanta ese momento de reunión familiar en el que sacas pecho de todo lo que han conseguido tus alumnos durante el trimestre y acabas recibiendo una lluvia de púas que te dan para crear un ejército de erizos. Total, si solo habéis rellenado fichas, ¿no?

Este libro ilustrado muestra con mucho sentido del humor cómo es el día a día de una maestra primeriza y además, en un pueblo. Los diálogos tienen mucha chispa. Hasta los que no entienden del tema creo que se acabarían replanteando sus prejuicios hacia la enseñanza.

maestra de pueblo

Enseñar en el pueblo

Al igual que la protagonista, doy clases en un pueblo. Quizás no tan remoto como Chartolejo de la Sierra pero sí con sus curvas y su naturaleza montañosa. Hay una escena en la que una de sus alumnas le dice que la ha visto el día anterior fuera del colegio. La maestra le pregunta que por qué no le ha saludado y ella solo se limita a confirmar que le daba vergüenza.

Esa misma imagen la he experimentado en mis carnes morenas.

Gritos desde la otra punta de la calle. Confesiones de espías pequeñitos que no veo por ningún sitio pero que ellos sí me reconocen a mí. Son situaciones que te hacen sentir que la intimidad en el pueblo es más bien limitada pero a la vez, a mí me entra una risilla tonta de que mis alumnos estén tan contentos que hasta fuera de clase quieran hablar conmigo.

Ser maestra me parece una de las profesiones más bonitas. Tienes el poder de potenciar el talento de los alumnos y también la responsabilidad de medir tus palabras y actos. Nos guste o no, disponemos de una figura que influye sobre personas en pleno desarrollo.

Si a esto le sumas enseñar y vivir en un pueblo, se multiplica por mil. Tu nombre dejará de existir para ser la profe o la seño. La alegría se multiplicará cuando veas sus logros e inevitablemente sufrirás el peso de la edad cuando compruebes que los que fueron tus niños pequeños ya te sacan una cabeza.

No es un libro solo para el profesorado. Lo recomiendo para esos padres que no ven el esfuerzo que hay detrás de cada actividad. Para los familiares de un profesor que piensan que dar clase es montar un circo y disfrutar de eternas vacaciones. Y por supuesto, para todo aquel que piense formar parte del club con la montaña rusa emocional más grande del mundo, el de los opositores.

Si te apetece leer Maestra de pueblo con L de novata, puedes comprarlo aquí.

*Este post contiene enlace de afiliados de Amazon. Te invito a comprar siempre los libros en las librerías de barrio pero si decides que prefieres hacerlo a través de Amazon, adquirirlo con los enlaces que te proporciono me ayuda a monetizar el blog.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

💛️ También te podrían gustar las siguientes entradas:

Un abuelo que saltó por la ventana y se largó

[caption id="attachment_446" align="aligncenter" width="665"]Un abuelo que saltó por la ventana y se largó Utiliza las gafas de lo absurdo para adentrarte en él[/caption] Uno de los cambios que quiero introducir y que debería haber hecho antes es nombrar a los traductores de los libros. Como traductora que soy, sé muy bien lo importante que es dar visibilidad a este trabajo que permanece todavía en la sombra y de alguna ...
Quiero leer más

Novelas románticas, ¿qué subgéneros hay?

¿A quién no le ha cambiado el humor con una buena dosis de novelas románticas? Son esos bombones que nos endulzan una tarde de frío polar cómo las que ha dejado Filomena —ay, pollito, la que has liado— sin embargo, no todas son iguales.  Si ya eres una adicta a las novelas románticas seguro que conoces los distintos subgéneros que se engloban dentro del género, pero por si hay algún fleco todavía que desconoces, espero que con esta entrada descubras nuevas historias con las que seguir disfrutando. Hay un punto que une a todas ellas, exacto, el amor. Una novela romántica sin ...
Quiero leer más

El último verano de Silvia Blanch

Leer a Lorena Franco siempre es un gusto para el cuerpo. La sensibilidad que desprenden sus palabras, cómo pude descubrir en esta entrevista del podcast sobre su Trilogía del Tiempo, también alcanza el tan duro y negro thriller con El último verano de Silvia Blanch. Uno de los grandes retos como escritora es que tus lectores sean capaces de reconocerte por tu forma de narrar. No solo porque las portadas sigan un estilo similar o porque tu marca personal esté muy bien trabajada. Abrir un libro a ciegas y que tras pasar unas páginas sepas quién hay detrás de la pluma es magia. Con una ...
Quiero leer más

Sapiens, de animales a dioses, de Yuval Noah Hanari

Sapiens, de animales a dioses, ha sido uno de los libros de no ficción con el que más he aprendido. Me dejó anonada desde las primeras páginas por la forma de aunar hechos y resultados científicos con reflexiones éticas y morales. Todo ello regado con una visión objetiva y clara. Puede que tengas la impresión de que el autor piensa de determinada forma pero a la vuelta de la página, te lo desmonta por completo. Gracias a este pensamiento constructivo, el lector puede ser crítico con la información recibida. Vamos, no tragar sin más como los medicamentos que dicen saber a naranja y ...
Quiero leer más