Las fieras no entienden de cadenas

las fieras no entienden de cadenas

El tiempo era relativo y cruel en su vida. Cuando estaba con ella huía con descaro y risa burlona, pero cuando se alejaba se detenía sin compasión.

Desde que sus miradas furtivas se cruzaron, no dejó de perseguirla. La buscaba en cada rincón de la ciudad con ansia y desesperación, tanta que dolía. Quería tenerla cerca cada minuto, que no hubiera instante en el que no sintiera su aliento, que fuera suya solo suya.

Intentó volverla dócil, que fuera una chica especial en una vida normal. Que sus alas no volaran demasiado alto por si perdía en el horizonte y no lo podía alcanzar. Que viviera atada a un mundo sin más sueños que estar a su lado.

Pero su mayor error fue cercar demasiado a la fiera. Las fieras no entienden de cadenas ni de jaulas. No se pueden domar por mucho lazo que se les eche. Su raza antes o después acaba aflorando y embiste con fuerza y sin miramiento.

No vio las señales o no las quiso entender. Ella necesitaba respirar y se estaba ahogando. Despertar en el desierto era más refrescante que la mejor de las fuentes.

Él se moría de ganas de estar con ella, y ella se moría de ganas de rugir libre. Él quiso ser jinete y ella no quería dueño.

Ella dejó a la bestia salir, cogió impulso y no miró atrás cogiendo un camino que a él le pareció el peor de los precipicios.

Gracias por dejarme besarte con letras.

Puedes conocer otros de mis relatos aquí. También me gusta reflexionar y hablar de libros 🙂

firma

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

💛️ También te podrían gustar las siguientes entradas:

Reinventarse y vivir como objetivo principal

reinventarse Este mes de vacaciones ha sido muy diferente al resto. Durante 21 días he estado recorriendo Bali, Islas Gili y Yogyakarta y los podría resumir en dos palabras, intensidad e inmensidad. Otra palabra que resonaba con fuerza era reinventarse. Todavía no sabía cómo. Ha sido un viaje en el que intenté, y casi lo consigo al 100%, olvidarme de todo lo que tenía aquí para centrarme en tener los s ...
Quiero leer más

El instinto de Ashley Audrain

La primera novela de Ashley Audrain, El instinto traducida por Carlos Jiménez Arribas, es una historia difícil de olvidar. Incluso me atrevo a decir que es un libro que no es apto según en qué momento vital te encuentres. Blythe es la protagonista central de El instinto. El dolor de su pasado familiar se entrelaza con el horror de su presente. ¿Se puede repetir la misma estela familiar? Es complicado discernir qué es verdad y qué es mentira en una historia con tantas caras. Y gran parte de su magia está incrustada en ese rompecabezas. El instinto Blythe creía que se conocía a s ...
Quiero leer más

Relato breve de flores y animales

Me encanta que lleguen los viernes para lanzarte un nuevo reto creativo. La semana pasada el relato tenía como protagonista los animales y hoy las reinas de la corona van a ser las flores. ¿Te animas? Trucos para escribir el relato Uno de mis trucos para empezar a escribir es pensar en cómo quiero que termine la historia. Así es más sencillo trazar el camino hasta el final y sobre todo, tendrás más claro qué tono quieres darle. Recuerda que al ser un relato breve o microrrelato no debe ser extenso. Parece mentira pero cuanto más cortito es un texto, más difícil resulta escribi ...
Quiero leer más

Los eduardianos de Vita Sackville-West

Los eduardianos de Vita Sackville-West llegó a mis manos a través de una caja literaria. Ha estado algo más de un año en una estantería pero esa espera ha valido la pena. Leerlo ha sido una auténtica delicia. Una joya literaria con la que deleitarse sin prisa. Este libro fue publicado por primera vez en 1930 y recoge una crítica elegante y detallada de la alta sociedad británica de esa época. La edición que he leído es de la editorial TusQuets y la traductora es María Luisa Balseiro. El lugar principal de la novela es Chevron, uno de los castillos más importantes de los que apar ...
Quiero leer más