
Se nos fue la vida buscando el camino a ser alguien. Encontrando ese lugar en el que debíamos estar, ese que estaba hecho para nosotros.
Se nos fue la vida engordando historias y triunfos. Agrandando el ego, derramando esperanza.
Se nos fue la vida en lo instantáneo. En los besos efímeros, en el sexo de contrabando, en las conversaciones vacías y relaciones de estatus.
Se nos fue la vida. Y cuando se fue, el camino estaba, el amor y el sentido también pero los que no estuvimos fuimos nosotros, que seguíamos buscando la vida mientras se nos escapaba entre las manos.
Qué buscar cuando no sabes qué estás buscando
Suena Una mattina de Ludovico y mi mente se abandona. Vida, qué concepto, ¿verdad? Pasan los años y buscamos la vida en un sin vivir sin tregua. ¿Por qué será que no la vemos? ¿Qué tendrá que ocurrir para despertarnos?
Cuando escribí ese pequeño fragmento me sentía completamente perdida. Ahora empiezo a quitarme la venda aunque todavía abundan los momentos en los que no me hallo. Oía hablar de tener un propósito, de la razón por la que llegamos a este mundo pero no encontraba la mía. ¿Tú también lo has sentido? «Vive una vida que deje huella» dicen, pero, ¿cuál es esa huella? Es una pregunta que me sigue rondando. No termino de estar segura de la respuesta. Creo encontrarla pero de pronto se me diluye entre los dedos.
Es tan frustraste no estar segura al 100% de por dónde caminas. De tenerlo todo pero que falte una pequeña pieza que haga click, y el puzzle deje de ser plano para tener volumen. ¿Quién no ha pasado por ese punto?
Te encuentres en el lugar que te encuentres del camino, recuerda, no dejes que se te vaya la vida. Probablemente eso que buscas aparezca cuando dejes de perseguirlo.
Gracias por dejarme besarte con letras.
Puedes conocer otros de mis relatos aquí. También me gusta reflexionar y hablar de libros 🙂

Antes de que los primeros rayos de sol iluminaran el dormitorio, Pièrre ya había preparado el desayuno de forma minuciosa. Era un hombre detallista pero esta vez quería que ese día fuera aún más espectacular.
Dejó un ramo de rosas blancas en el centro de la mesa, el mismo que llevaba trayendo a Carla semana tras semana durante los últimos veinte años. Cerró los ojos intentan ...
La semana pasada en este post te hablé del reto de hacer tres finales diferentes para una misma historia. De momento esos microcuentos se quedan pendientes ya que en estos días mi foco ha sido darle forma a un relato corto.
¿Y por qué es importante ese relato en concreto?
Con él he participado en el XIX Certamen Internacional Literario José Rodríguez Dumont. Este concurso se organiz ...
Las benditas casualidades obran los mejores milagros o quizás por fin tiré lo suficientemente fuerte como para que el hilo rojo te pusiera a mi lado.
Llevo meses sentándome cerca de tu perfume y no te imaginas lo mucho que me gusta ver como siempre llevas dibujada una sonrisa. Incluso en las tardes que te he visto derramar alguna lágrima.
Me maldigo por no habértelas secado, pero el miedo m ...