Sapiens, de animales a dioses, de Yuval Noah Hanari

Sapiens, de animales a dioses, ha sido uno de los libros de no ficción con el que más he aprendido. Me dejó anonada desde las primeras páginas por la forma de aunar hechos y resultados científicos con reflexiones éticas y morales. Todo ello regado con una visión objetiva y clara.

Puede que tengas la impresión de que el autor piensa de determinada forma pero a la vuelta de la página, te lo desmonta por completo. Gracias a este pensamiento constructivo, el lector puede ser crítico con la información recibida. Vamos, no tragar sin más como los medicamentos que dicen saber a naranja y acaban siendo de todo menos sabor a fruta.

Uno de los datos que me llamó la atención fue la mención a que los bebés Sapiens nacen prematuros en comparación a otras especies.

Cuando pasamos a ser bípedos, las caderas de las mujeres se estrecharon provocando que los niños tengan que nacer antes. Esto da como resultado que los cachorros humanos sean de los únicos que por ejemplo, no son capaces de ponerse en pie tras su nacimiento.

¿A qué es curioso?

Una fuente de sabiduría condensada en 455 páginas

A lo largo de las páginas de Sapiens, de animales a dioses se concentra una cantidad abismal de información histórica, científica y moral. Si te adentras en este viaje en la historia de la humanidad, hazlo sin prisa y pensando cada afirmación.

Toda la narrativa no está centrada en el pasado de nuestra especie sino que no pierde de vista el futuro. Precisamente la esperanza de un futuro más próspero es lo que ayudó a que proliferara la revolución agrícola.

Piénsalo un segundo, ¿qué sentido tendría esforzarte ahora si no es porque crees que en un futuro vas a estar mejor?

Aunque algunas religiones y corrientes de pensamiento abogan por la búsqueda de vivir anclados en el presente, es inevitable que pongamos el foco en lo que vendrá. Estoy convencida que si no le diésemos valor al futuro no invertiríamos tanto esfuerzo en el día a día.

Si no hay futuro no tendríamos que trabajar duro, ni ahorrar, ni planificar. Solo contemplar qué pasa hoy. Por otra parte, también apela a que a pesar de tener este sentimiento de futuro no debemos olvidarnos de lo que hacemos en el momento presente.

sapiens, de animales a dioses

La invención del tiempo y el dinero

Pasado, presente y futuro van de la mano del tiempo, pero el tiempo no se midió siempre igual. Hasta la creación del sistema horario, nuestros antepasados vivían según el ritmo del sol y las estaciones. Ahora es prácticamente imposible no ser consciente del paso del tiempo.

Tenemos la hora en casi todos los aparatos electrónicos además de los propios relojes. ¿Hemos dejado de escuchar a nuestro bioritmo? ¿Somos conscientes del paso de las estaciones y de lo que eso implica a nuestro alrededor?

Otro de los tantos aspectos que se tratan en Sapiens, de animales a dioses, es el dinero. El dinero como tal funciona porque todos hemos aceptado que sea así. Hemos pasado de pagar con especias a dinero ficticio y todo increíblemente se sostiene en nuestra capacidad para imaginar.

Hemos inventado sociedades, culturas y dinero. Eso nos permite sentirnos parte de un grupo incluso sin intimar. ¿A caso todos los habitantes de una nación se conocen?

Los Sapiens somos dioses insatisfechos

¿Hay algo más peligroso que unos dioses insatisfechos e irresponsables que no saben lo que quieren?

Esta pregunta con la que acaba el libro es vital pararse a reflexionarla por el bien de todas las especies. Hemos conseguido extinguir a cientos de animales y vamos camino de quedarnos solos en un mundo probablemente hostil. Es un pensamiento pesimista pero también basado en evidencias.

Nos creemos dioses y los resultados de los cambios que estamos instaurando en el planeta no podemos imaginarlos. Creo que este libro merece la pena ser leído para ser consciente de dónde venimos y hacia dónde vamos. Para manejar el poder de cambiar lo que tengamos entre manos.

Muchos pequeños cambios unidos son los que cambian el mundo. No esperes a que el político de turno vaya a hacerlo, empieza tú.

¿Cuál es tu opinión sobre la humanidad y nuestro futuro?

Puedes descubrir otros libros de no ficción en estas reseñas.

Si te apetece leer Sapiens, puedes comprarlo aquí.

*Este post contiene enlace de afiliados de Amazon. Te invito a comprar siempre los libros en las librerías de barrio pero si decides que prefieres hacerlo a través de Amazon, adquirirlo con los enlaces que te proporciono me ayuda a monetizar el blog.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

💛️ También te podrían gustar las siguientes entradas:

Relato breve de flores y animales

Me encanta que lleguen los viernes para lanzarte un nuevo reto creativo. La semana pasada el relato tenía como protagonista los animales y hoy las reinas de la corona van a ser las flores. ¿Te animas? Trucos para escribir el relato Uno de mis trucos para empezar a escribir es pensar en cómo quiero que termine la historia. Así es más sencillo trazar el camino hasta el final y sobre todo, tendrás más claro qué tono quieres darle. Recuerda que al ser un relato breve o microrrelato no debe ser extenso. Parece mentira pero cuanto más cortito es un texto, más difícil resulta escribi ...
Quiero leer más

Mi experiencia con Libreando Club

Hace unas semanas me escribieron los chicos de Libreando Club por si me apetecía colaborar con ellos. He recibido muy pocas propuestas de colaboración con el blog, mentiría si dijera otra cosa, pero desde el principio que me lancé al bosque literario he tenido muy claro que no todo valía para abrirme camino. Por eso miro muy bien quién hay detrás. Quiero que esa marca amiga lo sea de verdad, que compartamos valores y la gama de color con la que miramos el mundo no digo que sea la misma pero sí compatibles. Libreando Club, cumplía con los requisitos. Mi experiencia con Libreando C ...
Quiero leer más

El calor de una abuela, un regalo del paraíso

el calor de una abuela Le gustaban las rosas blancas. Las había visto crecer desde que era una niña en el jardín de su abuela Rosario. Cuando las primeras rosas brotaban y se desperezaban del capullo, Rosario las acariciaba antes de cortar con cuidado una de ellas. Siempre se la daba a Blanca, su nieta, y le contaba la historia de que su nombre también había nacido en aquel pedazo de paraíso. A pesar de sus 25 a ...
Quiero leer más

La casa 29

la casa 29 La casa 29 vuela a mi mente mientras cierro los ojos y respiro profundamente. El abuelo acaba de dar el último brochazo y la fachada reluce blanca como la espuma que hacen las olas al romper en la orilla. Los marcos de las ventanas y la puerta un azul intenso como el de sus ojos. Unas caracolas que cogimos el verano anterior dan la bienvenida al que cruza el umbral. Me siento a salvo. Despierto de la ...
Quiero leer más