Running y sentido común, ¿lo ejercitas?

sentido común
Mis zapatillas siempre me acompañan aunque sea en el corazón.

Sentido común: Capacidad de entender o juzgar de forma razonable.

Así lo define la RAE pero…

¿Qué es para ti el sentido común?

Ayer fue la prueba de 10K de Loja y tercera cita del Circuito Diputación de Granada. Como venía siendo costumbre, hoy te iba a contar las sensaciones y la experiencia de la carrera.

Para mí esa carrera tenía un gran carácter emocional. Ayer era nuestro segundo aniversario de vida en equipo y además Loja fue la primera carrera a la que acudimos como pareja. Vamos, se habían alineado los astros para recordar los comienzos y celebrarlo a nuestra manera.

Sin embargo, todo lo que planeamos no sale como nosotros queremos. 

En mis planes no entraba un temporal como el que estamos viviendo estos días. El problema no era correr con lluvia, ya sabes que me pirra. Las dudas llegaban con el desplazamiento.

Desde Órgiva a Loja hay alrededor de hora y media. Con este temporal de lluvia y viviendo en un pueblo de montaña te puedes imaginar cómo estaba la carretera.

Piedras, cortes en algunos puntos. Un desastre.

¿Fuimos a correr a Loja?

No. Sacamos a pasear nuestro sentido común.

No nos faltaron ganas ni entrenamiento como en otras citas. Nos sobró cautela.

Reconozco que me puede no ir a una carrera. La felicidad que vivo dándole caña a las zapatillas es tan intensa que no me la quiero perder.

Pero seamos realistas, ayer no era día de meterse tres horas de coche por mucho que me apasione correr.

El sentido común es fundamental. Vivimos en una época en la que dejar de hacer algo parece un fracaso o señal de ser vagos. Se nos está yendo la pinza.

¿A quién quieres demostrar de lo que eres capaz?

Creo que esa pregunta es clave para ponerle sentido común a la vida. No vivo del running, no merecía la pena meternos tres horas de coche diluviando. No era prioritario porque no tengo que demostrar nada. Solo disfrutar.

Lo mismo ocurre con las distancias. Ten vista.

Estoy deseando correr un maratón y a ser posible en el extranjero pero no es el momento. Mi cuerpo no está preparado para soportar ese esfuerzo y de nuevo, no tengo que demostrar nada.

¿Por qué te cuento este rollo?

Me da mucha pena ver en los marrones que nos metemos por demostrar de todo lo que somos capaces de conseguir.

Correr es mucho más que eso. Es sentirte viva, libre y poderosa sin importar que estás sudada y con la cara como un tomate. Toma riesgos pero pregúntale a tu sentido común si son necesarios.

Quiérete bien, amiga. Nos quedan muchas carreras, libros y vida por delante. No lleves a tu cuerpo al límite.

Te dejo con el café pensando, hoy son más importantes los silencios.

Gracias por dejarme besarte con letras.

firma

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

💛️ También te podrían gustar las siguientes entradas:

No tienes una flor en el culo, eres un jardín entero

Durante mucho tiempo me enfadaba, aunque no siempre lo manifestaba, cuando alguien me decía que tenía una flor en el culo. Todavía hay momentos en los que me perturba, sobre todo, cuando ese día ya lo tengo cruzado. Decirle a alguien que tiene una flor en el culo es menospreciar su esfuerzo y su trabajo. La suerte no se crea, se trabaja porque por mucho que seas buena en algo si no te lo curras, seguirás sin avanzar. Para cumplir un sueño hay que renunciar a muchísimas otras cosas. Mi primer gran sueño fue ser independiente económicamente, así que cuando después de echar el curríc ...
Quiero leer más

La rosa que asesinó a mi madre

la simplicidad de una rosa A mi madre la asesinó una rosa. Cuando llamaron al timbre me ordenó que me encerrara en mi habitación. No le gustaba recibir visitas en mi presencia, decía que los niños copan toda la atención y ella necesitaba las tertulias de las cuatro para olvidarse de que vivíamos en un minúsculo pueblo del interior. Estaba releyendo uno de mis libros favoritos antes de que el ruido estri ...
Quiero leer más

No soy un monstruo de Carme Chaparro

31 de enero. 31 días después de la lista de los buenos propósitos vuelvo a aparecer por aquí. ¡Hola, amiga! Un sin fin de historias para no dormir o anécdotas para recordar han provocado que mis teclas no tuvieran la vida que a mí me gusta. ¿Un 31 de enero también es buen momento para empezar, no? Y sino, como soy la reina de este cortijo, así lo decreto. Si te has perdido alguno de los libros de la temporada anterior te dejo el enlace aquí. ¡Comienza la nueva temporada en el blog! Quiero leer más

La química del odio. Episodio 4 del podcast

¡Nuevo episodio del podcast! Me encantan estos domingos detrás de los auriculares. Cuando pensé en crearlo no imaginé lo mucho que iba a disfrutar. ¡Qué alegría da compartir! Además, en este episodio dejamos el ensayo feminista y nos adentramos en el thriller. De este género te hablé en YouTube. La novela que te propongo se ha convertido en uno de mis thrillers favoritos, La química del odio. Esta novela de Carme Chaparro es la segunda entrega después de No soy un monstruo y he visto en su Instagram que habrá una tercera parte, ¡toma ya! La química del odio Estoy convenci ...
Quiero leer más