Lo que aprendí en el evento de escritores Molpecon

Evento de escritores molpecon

Acudir al evento de escritores Molpecon fue una necesidad. Llevo años escribiendo pero nunca me lo había llegado a tomar en serio como profesión hasta hace unos meses. Simplemente era una vía de escape y pasión. De hecho, estaba escribiendo mi primera novela de autoficción en la sombra. No quería verbalizarlo porque para mí escribir es algo tan íntimo que me aterraba que fuera pisoteado sin piedad.

Molpecon me cambió la perspectiva

Aunque no lo parezca, a veces soy muy tímida. Llegué a Molpecon sin hacer ruido. Ocupé un sitio y no fui capaz de hablar con la chica que había a mi lado hasta pasadas unas horas. ¡Y eso que teníamos ya la pasión por la escritura en común!

La energía que cautivó la sala desde el minuto uno fue contagiosa. Una lluvia continua de emociones que aseguraba mis cimientos y me decía: sí, estás haciendo lo correcto.

Durante el evento aprendí aspectos muy interesantes e importantes en el mundo de la escritura como elaborar con destreza una carta de presentación para una editorial, la maquetación de los libros, cómo formar comunidad lectora con un blog, etc. Pero lo que quiero compartir es lo que aprendí a través del corazón.

Qué aprendí en Molpecon

  1. Todos tenemos miedo al fracaso y a la crítica destructiva incluso aunque llevemos una mochila de publicaciones ya puesta.
  2. Si no abre a la primera ni a la segunda ni a la décima, hay otra alternativa recalculando el camino.
  3. Una buena historia puede surgir de cualquier momento siempre que se cuente con corazón.
  4. Tratar a la escritura y a los lectores como si fueran las personas más importantes de nuestra vida.
  5. Escuchar atentamente no solo lo que nos dicen en los feedbacks sino también a nuestra intuición.
  6. No dejar de escribir aunque las emociones colapsen y no haya cientos de lectores detrás.
  7. Conocer y valorar las obras de los demás de forma sincera, no somos los reyes del castillo.
  8. Querernos con amor sano. Valorar nuestro trabajo y el esfuerzo que hay detrás.
  9. Pedir ayuda y consejo a otros que han conseguido alcanzar las mismas etapas no es caridad.
  10. Disfrutar del camino y mantener la mente abierta para no dejar de aprender jamás.

Las personas marcan la diferencia

Cuando terminó el evento, flotaba. Sentía que tenía que confiar en lo que estaban gritando mis entrañas y dejar de balbucear cuando me preguntan a qué me dedico. Pero todo este aprendizaje en el Molpecon no lo viví únicamente de la mano de los ponentes, sino de cada una de las personas con las que tuve el placer de charlar.

El amor con el que transmitían su camino y los consejos sin segundas intenciones fueron la guinda. Para mí fue clave sentir que nadie iba con aires de superioridad ni proyectando arrogancia. Todo lo contrario. Molpecon fue un ejemplo de compañerismo y ganas de que todos creciésemos sin mirar en el punto del recorrido en el que nos encontrásemos.

Compañeros, me distéis mucha fuerza ese día, espero haber conseguido que os llegara la mía. 

A ti, gracias por dejarme besarte con letras.

firma

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

💛️ También te podrían gustar las siguientes entradas:

Mujeres errantes. Episodio 13 del podcast

Qué honor es poder entrevistar a una escritora y que se entregue con tanta generosidad. Me siento una privilegiada por todas las mujeres que han pasado por el podcast y por las que están por venir. Hoy tengo el placer de compartir esta entrevista con Pilar Sánchez Vicente, escritora y documentalista, sobre su libro Mujeres errantes. Esta conversación te va a sacudir y te va a hacer reflexionar. Hablamos sin pelos en la lengua del porno, la guerra, el hambre o la emigración. Una novela desgarradora pero con mucha belleza. ¿Te vienes? Mujeres errantes, una novela para reflexionar Mu ...
Quiero leer más

No te guardes las ganas

No te guardes las ganas amiga mía de amar, de sentir y vibrar. De que tu pelo ondee a lo loco mientras mueres a carcajadas. De soñar alto, muy alto y de creer que el mundo brilla más cuando lo miras con ganas.   No te guardes las ganas de llorar, de soltar las emociones que se guardan, que se guardan ¿para qué? Deja que fluyan y florezcan cual almendro en primavera. Suéltalas para que ...
Quiero leer más

Por qué dije que no a escribir un libro de relatos

publicar un libro Escribo relatos desde que soy pequeña. Recuerdo mi infancia como una niña muy curiosa e inquieta que siempre tenía una historia entre manos. A veces me gustaba escribir, otras leer sobre mundos imaginarios. Con estos antecedentes te puedes imaginar que uno de mis sueños es escribir un libro y el siguiente publicarlo. Y cuando digo que el primer sueño es escribirlo es por ...
Quiero leer más

No tienes una flor en el culo, eres un jardín entero

Durante mucho tiempo me enfadaba, aunque no siempre lo manifestaba, cuando alguien me decía que tenía una flor en el culo. Todavía hay momentos en los que me perturba, sobre todo, cuando ese día ya lo tengo cruzado. Decirle a alguien que tiene una flor en el culo es menospreciar su esfuerzo y su trabajo. La suerte no se crea, se trabaja porque por mucho que seas buena en algo si no te lo curras, seguirás sin avanzar. Para cumplir un sueño hay que renunciar a muchísimas otras cosas. Mi primer gran sueño fue ser independiente económicamente, así que cuando después de echar el curríc ...
Quiero leer más