El tiempo entre costuras de María Dueñas

El tiempo entre costuras de María Dueñas era una de las propuestas literarias del pasado club de lectura. Una novela que llevaba un par de años en la estantería de casa y que ha sido todo un regalazo.

María Dueñas es doctora en Filología Inglesa y en 2009 irrumpió en la narrativa española con una fuerza abismal. El tiempo entre costuras se abría paso en el corazón de lectores y telespectadores tras su adaptación a la gran pantalla.

La novela es tan especial y está tan bien contada que te puedo asegurar que, aunque es la primera obra que leo de la autora, no será la última.

¿Quieres saber por qué es tan maravillosa?

El tiempo entre costuras

Antes de adentrarme en la reseña, déjame que te avise; quizás se cuele algún spoiler.

Sira es una muchacha madrileña cuya madre es modista. Ella misma comienza sus andanzas profesionales en el mismo taller que su madre hasta que la situación política, convulsa y cargada de incertidumbre, provoca que los encargos de las grandes señoras se pierdan.

Sin embargo, ese solo es el primer paso de la cantidad de sucesos, traiciones, victorias y tormentos que le quedan por pasar a Sira. Su periplo no solo se ciñe a Madrid, pasará por Marruecos y Portugal también. Y en cada uno de esos lugares, Sira será una mujer diferente, una mujer cargada de secretos.

Uno de los puntos fuertes de la historia es su narrativa.

Cada detalle, por nimio que sea, está tan bien engarzado que el conjunto resulta una joya perfecta. Un ejemplo de ello son los primeros años que conocemos de Sira en Madrid. Puede parecer una forma de adentrarnos en la psicología de la protagonista, de por qué va a reaccionar de la forma en la que lo hace con los siguientes acontecimientos. Sin embargo, va más allá.

Esos personajes secundarios que crean la primera atmósfera no se quedan ahí, cuentan con más juego a lo largo de las páginas.

Otro punto que sube a El tiempo entre costuras de nivel son las descripciones. Podemos conocer cada centímetro de los pensamientos y emociones de Sira, pero también, del lugar y personas que la rodean. Es muy fácil crear una imagen nítida de cada paso con la ventaja de que en ningún momento resultan tediosas o pesadas.

Eso sí, creo que es una novela para saborear despacio y con calma. No sé si te pasa, pero a mí a veces el ansia viva me lleva a zamparme libros en tan solo un día. Y claro, siento que me pierdo parte de la esencia de la historia al no dosificar y dejar que esas imágenes se cuelen con más potencia en mi cabeza.

El contexto histórico

Tampoco podemos olvidarnos del papel que juega el contexto histórico en esta novela. Arranca unos años antes de la Guerra Civil y termina una vez asentada la dictadura. Esto supone un peso extra al papel de Sira.

Una mujer sola, con negocio propio y próspero; atrae todas las miradas y no todas son amigas.

Los hechos históricos acompañan en todo momento la trama creando un hilo conductor invisible, de lo contrario, quizás la vida de Sira no hubiera tomado ciertos caminos. Este repaso está muy bien documentado, es fácil seguir los datos y es una forma estupenda de desempolvar y aprender más sobre nuestra historia reciente.

Personajes robustos

La creación de los personajes es muy compleja, todavía más cuando aparecen tantos en una historia. No dotarlos de la personalidad adecuada, de los matices insignia, de un pasado y un futuro; provoca que se diluyan y se entremezclen.

Eso no ocurre en El tiempo entre costuras.

Cada personaje se percibe nítido y es muy sencillo acordarse de quién es y de por qué ha reaccionado así. Aquí tengo que reconocer que el nombre de Beatriz Oliveira me fascinó. Si no fuera porque adoro el apellido de mi abuelo, ya te digo que se lo hubiera copiado 🙂

Ese personaje en concreto se desvela su personalidad en apenas una conversación que mantiene con Sira, ¡qué forma de analizar! Y ahí reside la magia de las palabras bien escogidas.

Otro punto interesante con los personajes es que incluso los secundarios cuentan con un poder increíble, por ejemplo Beatriz Oliveira, en el desarrollo de la acción. No son puro relleno, sin ellos en muchos casos sería imposible avanzar.

Un punto discordante

Solo hay un elemento que no me ha gustado de El tiempo entre costuras, su sinopsis.

Creo que se intenta generar una gran intriga para que los lectores se lancen a ella sin dudarlo y, sin embargo, se traspasa la línea de reventar el transcurso de la historia en muchos puntos. Tanto es así, que parte de esa intriga la perdí durante la lectura porque ya sabía, a líneas generales, qué le iba a suceder.

Salvo el último tercio del libro, todo lo demás queda desvelado en la sinopsis.

Si te apetece leer El tiempo entre costuras, puedes comprarlo aquí.

¿Qué te ha parecido? Te leo en comentarios.

Te mando un abrazo lleno de amor y luz.

 

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