La bruja en prácticas

microcuento de la bruja en prácticas

Estoy muy contenta con la acogida que ha tenido el relato anterior. Me hace muy feliz cuando alguno de vosotros me escribís para decirme lo que os ha hecho sentir alguno de mis relatos. Siempre se me dibuja una sonrisa enorme 🙂

En el post de hoy cambio el formato de cuento a breve a microcuento. Un pequeño aperitivo con el que empezar la semana riendo. A mí personalmente me pirra reír, y en semanas como esta en la que las anginas acechan me parece que es todavía más necesario.

¿Qué te parecen los cuentos de brujas? ¿Has metido la pata mientras estabas de prácticas en alguna empresa? La protagonista de esta breve historia tiene que arreglar un entuerto un tanto delicado. Descubre cómo acaba este periplo lleno de magia.

La bruja en prácticas

La bruja en prácticas llevaba cinco hechizos y siete pociones cuando un alumno se auto convirtió en rana. ¿Besarlo y romper el hechizo? Iba contra las normas. ¿Llamar al director? Quedaría patente su falta de pericia y el enchufe de su tía la hada. Con ayuda del resto de la clase atraparon al niño rana. Probaron con los conjuros de todo el libro pero la transformación a humano no llegaba. En un último intento desesperado mezclaron tequila, cola de tritón y un par de pelos de zorro al son de los tambores de las guerreras victorianas. Le hicieron beber la pócima y el niño se puede decir que volvió. Su aspecto parecía él mismo, quizás con una tonalidad más verdosa y unos ojos más saltones. Lo único que no consiguieron fue quitarle la manía de comer cada mosca que pasaba.

Para que sigas leyendo

Puedes descubrir otros de mis relatos en este enlace.

También hago reseñas y reflexiono sobre experiencias de vida en positivo ?

El libro de no ficción que estoy a punto de terminar es Sapiens, y tú, ¿qué estás leyendo ahora?

A ti que formas parte de esta tribu de lectores, gracias por dejarme besarte con letras.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

💛️ También te podrían gustar las siguientes entradas:

No soy un monstruo de Carme Chaparro

31 de enero. 31 días después de la lista de los buenos propósitos vuelvo a aparecer por aquí. ¡Hola, amiga! Un sin fin de historias para no dormir o anécdotas para recordar han provocado que mis teclas no tuvieran la vida que a mí me gusta. ¿Un 31 de enero también es buen momento para empezar, no? Y sino, como soy la reina de este cortijo, así lo decreto. Si te has perdido alguno de los libros de la temporada anterior te dejo el enlace aquí. ¡Comienza la nueva temporada en el blog! Quiero leer más

Sapiens, de animales a dioses, de Yuval Noah Hanari

Sapiens, de animales a dioses, ha sido uno de los libros de no ficción con el que más he aprendido. Me dejó anonada desde las primeras páginas por la forma de aunar hechos y resultados científicos con reflexiones éticas y morales. Todo ello regado con una visión objetiva y clara. Puede que tengas la impresión de que el autor piensa de determinada forma pero a la vuelta de la página, te lo desmonta por completo. Gracias a este pensamiento constructivo, el lector puede ser crítico con la información recibida. Vamos, no tragar sin más como los medicamentos que dicen saber a naranja y ...
Quiero leer más

El misterio de la caja verde

Novela contemporánea El misterio de la caja verde
Como diría mi abuela, tiene delito que, como divulgadora en este blog literario, no haya mencionado mi novela El misterio de la caja verde en sus dos años de vida. La mente y sus cosillas :) Ni en mis mejores sueños visualicé la acogida que tuvo y, sigue teniendo, esta primera novela de la Bilogía Reencuentros. La primera semana de su publicación, se coló directamente entre los 100 libros más vendidos en Amazon. Aún me pellizco cuando veo las capturas de pantalla del ranking. Ahora mismo me encuentro en el proceso de escritura de la segunda parte de El misterio de la caja verde. S ...
Quiero leer más

Siete mañanas y cuatro hojas

Siete mañanas llevaba Greta paseando por los jardines de El Prado. Se detenía en cada árbol, hipnótica, sin prisa. Las flores danzaban a sus pasos, suspirando perfume y primavera. Sin aparente destino Greta llegaba al Retiro. Se adentraba sin orden por los caminos mientras se alejaba del estanque. Saboreaba las fuentes, jugaba con las ardillas hasta que de pronto se escondía entre los árboles enamorados, esos que parecen besarse todas las mañanas la mano. Acurrucada y vigilando que nadie la hubiese seguido, sacaba a la luz su tesoro. Ese descubrimiento inesperado que la hacía recorre ...
Quiero leer más