Una confesión entre tú y yo

A ti querida amiga, te quiero hacer una confesión. Contarte un secreto que me ha estado agujereando el alma y me la ha dejado retorcida. Estos meses van a ser una revolución por completo en mi vida, en 29 días dejo mi trabajo. He tocado fondo. 

Después de sentir que no me han tratado con la dignidad que se merece una persona, he tenido que decir basta. Porque es cierto que como me pedían podía aguantar más pero yo ya no quería.

Quizás debería haber hecho esta confesión antes. He estado demasiado tiempo gritando sin voz, sin manos que me ayudasen.

Quiero pensar que tocar este fondo oscuro es realmente una oportunidad para enfocar mi carrera profesional hacia la enseñanza y la divulgación literaria.

Tengo claro que van a ser meses de mucho trabajo, de echarle muchas ganas y sobre todo paciencia. Las cosas realmente buenas no aparecen por casualidad ni por arte de magia, toca sudarlas y bien.

Además, yo necesito recomponerme. Tengo la sensación de que ese proceso va a necesitar de más tiempo y todavía más paciencia. Me zambullo con dos bombonas con el oxígeno justo. Quiero y necesito ser positiva pero a la vez también me aterra pensar que me pueda seguir diluyendo en esta aventura.

Espero que me acompañes en este camino ahora mismo incierto y ojalá que en un futuro no muy lejano este sueño que ahora es entre nosotras se convierta en una realidad, ¡menuda fiesta voy a montar! 🙂

Y una última cosita, el primer párrafo del relato de mañana.

«El vuelo procedente de Bombay iba a aterrizar con dos horas de retraso. Maca había tenido la mirada perdida durante todo el trayecto como si en las nubes pudiera encontrar sentido a las últimas 24 horas. Maldito mensaje».

Gracias por dejarme besarte con letras cada semana.

Puedes conocer otros de mis relatos aquí. También me gusta reflexionar y hablar de libros 🙂

firma

2 comentarios

  1. Siempre te he dicho que llevabas una escritora dentro de ti.
    El acercartecal mundo editorial te hara ver las luces y sombras de la profesion de escritor…..no es lo mismo editar que escribir.
    Escribir es una pasion……editar un oficio de puro lucro.
    Pero estaras mas cerca de cumplir tus sueños. Animo, Bea.
    No hay nada como conocer bien, para decidir mejor.
    Un besazo.

  2. Gracias Consu 🙂
    Espero ir poco a poco construyendo un camino que me lleve siempre por la pasión y felicidad.
    Un beso.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

💛️ También te podrían gustar las siguientes entradas:

Un otoño en Bali. Episodio 22 del podcast

¡Qué ganas tenía de compartir este episodio! Charlar con Beatriz Blumen es sinónimo de pilas a tope de energía. Ha sido un placer poder desgranar su primera novela Un otoño en Bali y reírnos a carcajadas. ¡Una maravilla! Y es que si algo caracteriza a mi compi de fatigas en el mundo de la novela romántica es tener un manejo brutal para equilibrar la parte emocional y profunda con el humor desenfadado. Un otoño en Bali es una novela fresca, emotiva y con mucho sentido del humor. ¿Te vienes con nosotras de viaje? Un otoño en Bali Beatriz Blumen es escritora de novela romántic ...
Quiero leer más

Mis primeras lecturas de julio

mis primeras lecturas de julio Ya está disponible en mi canal de Youtube un nuevo vídeo sobre libros. En este vídeo tenía ganas de contar mis primeras lecturas de julio. Los tres libros son completamente diferentes: novela histórica, narrativa romántica y narrativa extranjera. Cuando grabamos el vídeo sobre estas lecturas sentí muchísima frustración. Quería que quedase perfecto, me empeñé en ...
Quiero leer más

Me acordé de ti con cada palabra

me acordé de ti ¿Te has acordado de alguien de forma inesperada? Una canción, un olor, una frase o el simple gesto en otra persona nos puede trasladar hasta otro lugar sin que podamos echar el freno. Y así, como si fuera cosa de magia, la frase "me acordé de ti" cobra un nuevo sentido. Me parece muy tierno la complicidad y el mensaje que esconden las palabras más allá de su propio significado. A mí, por ejemplo, ...
Quiero leer más

El calor de una abuela, un regalo del paraíso

el calor de una abuela Le gustaban las rosas blancas. Las había visto crecer desde que era una niña en el jardín de su abuela Rosario. Cuando las primeras rosas brotaban y se desperezaban del capullo, Rosario las acariciaba antes de cortar con cuidado una de ellas. Siempre se la daba a Blanca, su nieta, y le contaba la historia de que su nombre también había nacido en aquel pedazo de paraíso. A pesar de sus 25 a ...
Quiero leer más