La chica de los zapatos rojos

 

motivación

La chica de los zapatos rojos

Pedro no quitaba ojo al reloj. Las diez. Una gota fría le recorría la espalda. Empezó a salivar, era la hora del aperitivo. Se humedeció los labios mientras se pasaba la mano por su pelo negro. No faltaba mucho.

El sonido de unos tacones le hizo girarse hacia la cristalera del bar. Allí estaba ella, Julia. Se había detenido en la puerta para cerrar el paraguas. Él la escaneó desde la barra. Sus piernas torneadas por el gimnasio, aún más esbeltas con aquellos tacones rojos que perturbaban la temperatura de Pedro, estaban libres.

El vestido solo cubría parte del muslo. Era ajustado y la humedad del día había hecho que se le pegara aún más, tanto que parecía desnuda. Los pechos turgentes de Julia se agolpaban en un atrevido escote que se movía al son de su respiración y su pelo rojo buscaba la manera de huir del desordenado moño.

El cuerpo de Pedro se tensó como si una sacudida eléctrica lo hubiera atravesado. Deslizó la lengua hasta la punta de su colmillo mirando a su presa.

–¿Lo de siempre?

–Por supuesto, ya sabes cómo me gusta.

Julia se sentó en la mesa que había frente a la barra. Cruzó las piernas y dejó caer su espalda sobre la silla. Miraba la cristalera entretenida. En ella jugaba con el reflejo de Pedro. Con su espalda ancha.

–Con un día así lo mejor es no salir de casa –dijo Pedro mientras dejaba el desayuno en la mesa.

–O de la cama –replicó Julia.

Se sostuvieron la mirada. Ella cambió el cruce de piernas y se mordió sutilmente el labio.

–Un desayuno de lo más apetecible.

Pedro le regaló una sonrisa y antes de volver a la barra se acercó disimuladamente a su oreja con la excusa de recoger algo del suelo.

–Puedes repetir tanto como quieras.

Julia comía muy despacio. Jugaba con sus labios y la taza. Sus labios y la tostada. Y así en un bucle de labios, comida y miradas.

Se dispuso a pagar pero ese día invitaba la casa. Salió del bar y giró a la derecha mientras los restos de lluvia terminaban de limpiar las calles. De repente unas manos la abordaron. La humedad de unos labios rociaron su cuello mientras notaba el volcán que estaba a su espalda.

–Te encanta jugar conmigo.

–Cierto, hoy se me había olvidado darte la propina.

Gracias por dejarme besarte con letras.

Si te apetece pasarte por otros relatos, están esperándote aquí.

firma

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

💛️ También te podrían gustar las siguientes entradas:

El león, la bruja y el armario. Las crónicas de Narnia 2

¡Volvemos a Narnia! En la reseña del primer libro, El sobrino del mago, comenté que había pensando analizar cada uno de los libros que componen la colección de Las crónicas de Narnia por separado. Hoy toca El león, la bruja y el armario. Después de leerlo, estoy muy de acuerdo en que es mejor disfrutar de los libros por orden cronológico y no por el de publicación. Quedan mucho más claros los detalles y la base de la que se parte es más sólida y por lo tanto, la historia que idearemos en nuestra mente estará mejor armada. En El león, la bruja y el armario los protagonistas no ...
Quiero leer más

Mujeres con esencia: Entrevista a Beatriz Infanzón

entrevista a la escritora Beatriz Infanzón Cada entrevista de Mujeres con esencia supone un reto. El primero que tuve que superar fue saber que estábamos grabando y que en la mayoría de casos ni hemos podido pasar de un abrazo virtual. La entrevista de Isabel Ara ha sido la única en la que la conexión física llegó antes que la del módem. Pero en ningún caso esos nervios han evitado que la esencia de cada una de estas maravillosas ...
Quiero leer más

Qué quiero decir cuando digo A.M.A.R.

A.M.A.R. no son solo unas siglas, ni siquiera una palabra bonita. Esas letras esconden mi historia. A.M.A.R. es mi faro y como son muchas las veces que me han preguntado qué simbolizan, hoy te quiero contar todo lo que hay detrás. Desde que me interesé por encontrar mi voz, por buscar una vida con sentido; no dejaba de repetirse el mismo mensaje: escucha a tus valores. Buceé dentro de mí, arranqué algunas capas (sigo luchando por quitar las que todavía siguen muy aferradas) y vi en esos valores la luz que me guía. Pero también apareció otro problema. Cuando las emociones me invadí ...
Quiero leer más

Cinco trucos para regalar un libro y acertar

¿Quién no la ha cagado alguna vez con los regalos? Elegir el obsequio adecuado es una tarea complicada que se acentúa todavía más si se trata de regalar un libro. ¡Tranquilo! Con estos cinco trucos que te propongo, elegir el libro perfecto será mucho más fácil. Si quieres, puedes ir directamente al vídeo de mi canal de YouTube donde los explico o seguir leyendo :) Cinco trucos para regalar un libro ¿Le gusta leer? Puede parecer una pregunta absurda pero te digo por experiencia que es importante formularla. Me empeño en regalar un libro siempre que puede y a veces paso por a ...
Quiero leer más