Microcuentos con sabor a beso

microcuentos con sabor a beso

La semana pasada en este post te hablé del reto de hacer tres finales diferentes para una misma historia. De momento esos microcuentos se quedan pendientes ya que en estos días mi foco ha sido darle forma a un relato corto.

¿Y por qué es importante ese relato en concreto?

Con él he participado en el XIX Certamen Internacional Literario José Rodríguez Dumont. Este concurso se organiza en mi pueblo, Órgiva, y me hacía una ilusión tremenda. Hace un par de años también participé con este relato pero no hubo suerte.

No sé si alguna vez te ha pasado que nada cuadraba, todo se empezaba a complicar y no había razón que explicase cómo ese caos se había instalado a sus anchas. Sin embargo, al tomar una decisión, ¡los planetas vuelven a alinearse! Pues ese sentimiento lo tengo cada día más presente. En este periodo de reset todo ha empezado de nuevo a cobrar sentido.

Casualidades mágicas

Hoy un whatsapp que tenía que haber enviado hace tiempo, se ha convertido en una inyección de motivación y seguramente una pieza más en este camino hacia el mundo de las letras.

Ha pasado de ser un simple mensaje a un intercambio de contactos, de ayuda y sobre todo de mucha mucha energía positiva. No hace tanto leía que las personas «triunfadoras» ayudan a los que les rodea para que ellos también cumplan sus sueños y por contra las «fracasadas» solo ponen más obstáculos.

No puedo estar más de acuerdo.

Deseo motivar a la gente para que lea

Un libro es una fuente inagotable de experiencias que seguramente de otra forma no se podrían vivir. Es la pasarela al pensamiento libre. Leer abre puertas que no se ven al ojo de todos.

A mí los libros me han salvado. Cuando era adolescente y no me sentía aceptada buscaba su refugio. Con el paso de los años me han ayudado a comprender mi personalidad, a aceptarla y amarla. Me han servido de inspiración y felicidad.

Los libros son seres mágicos que cuando aparecen en el momento acertado te pueden cambiar la vida. Por eso deseo tanto que la gente lea.

¿Qué te parece si empezamos por un bocado breve?

Microcuentos con sabor a beso

microcuentos con sabor a beso

 

*Solo pido que no tenga que pedir que te quedes.

*Nunca hay demasiados besos si todos saben a ti.

*No necesitas encadenar mi corazón para saber que es tuyo.

*¿Y si nos contamos los lunares a besos?

Si te han gustado estos microcuentos u otros relatos de mi blog, compártelos para que así vuelen más lejos.

Gracias por dejarme besarte con letras.

firma

1 comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

💛️ También te podrían gustar las siguientes entradas:

Mochila en mano. ¡Rumbo a Indonesia!

maleta en mano En la última publicación te comentaba que este mes venía cargado de novedades. La primera era que en junio trasladamos nuestro pequeño hogar a Madrid. Y la que me faltaba... ¡nos vamos tres semanas a Indonesia! El blog y el canal de Youtube quedan en modo vacaciones hasta nuevo aviso. Nos hemos ganado a pulso esta experiencia y quiero estar lo más desconectada posible para cargar la mochila de idea ...
Quiero leer más

Mis libros favoritos de 2020

Esta entrada en el blog tendría que haber visto la luz a finales de año, para algo trata sobre mis libros favoritos de 2020. Sin embargo, como ya conté, el descanso prevaleció sobre la idea imperiosa de que solo a final de año es cuando debemos hablar de este tipo de propuestas. Y si algo me he prometido a mí misma, es contar desde este rincón lo que me nazca y cuando me nazca. Sin mirar tanto calendarios editoriales, fechas señaladas y demás recordatorios que nos terminan cortando a todas por el mismo patrón. Me gusta que dentro de mi organización alemana broten tallos dispares de ...
Quiero leer más

El calor de una abuela, un regalo del paraíso

el calor de una abuela Le gustaban las rosas blancas. Las había visto crecer desde que era una niña en el jardín de su abuela Rosario. Cuando las primeras rosas brotaban y se desperezaban del capullo, Rosario las acariciaba antes de cortar con cuidado una de ellas. Siempre se la daba a Blanca, su nieta, y le contaba la historia de que su nombre también había nacido en aquel pedazo de paraíso. A pesar de sus 25 a ...
Quiero leer más

La casa 29

la casa 29 La casa 29 vuela a mi mente mientras cierro los ojos y respiro profundamente. El abuelo acaba de dar el último brochazo y la fachada reluce blanca como la espuma que hacen las olas al romper en la orilla. Los marcos de las ventanas y la puerta un azul intenso como el de sus ojos. Unas caracolas que cogimos el verano anterior dan la bienvenida al que cruza el umbral. Me siento a salvo. Despierto de la ...
Quiero leer más