II carrera del circuito, Albolote, y un sol de justicia

carrera de Albolote

Llueve. Mientras escribo llueve. Ayer sin embargo lucía el sol. Un sol que en algún que otro momento me hizo sufrir. No me gusta el calor. Mucho menos aún para correr.

La carrera de ayer era de 10km, como la mayoría del Circuito Diputación de Granada salvo Baza y Guadix que son media maratón y la de mi pueblo que son 18,5km.

Justo este año la de mi pueblo cae en mi cumpleaños pero no adelantemos acontecimientos 🙂

A la carrera de Albolote llegaba cansada. Una semana solo de diferencia con la media de Barcelona. Poco tiempo. Tengo todavía los isquios muy cargados y cuando empecé a trotar para calentar me avisaron.

Además, la noche de antes habíamos estado en el carnaval. Lo que viene siendo el mejor plan el día previo a correr. Tampoco nos jugamos nada así que… En menos de ocho horas pasamos de minnies a runners.

Lo que realmente me preocupaba no era el cansancio ni los isquios, era mi estómago. Tranquila, no era resaca. No bebo. Pero algo debí comer que no mi cuerpo no toleró bien.

Eso sí, contaba con una ventaja, conocía el terreno. Había participado en esa misma carrera dos años antes así que sabía los puntos en los que tendríamos cuesta y en los que la sombra brillaría por su ausencia.

Hasta la carrera que menos te remueve, te enseña algo

Arrancamos la carrera al final del pelotón.

Prefiero ir de menos a más y evitar algún que otro empujón de propina. Mis piernas a pesar de estar pesadas respondían, mi tripa no parecía dar problemas y mi cabeza estaba despejada.

Apretamos un poquito.

Intentamos mantener un ritmo por debajo de 6 min/km. Podíamos haber tirado un poquito más pero esta vez no quería arriesgar. No era el momento.

Tener el estómago tocado y que haga calor es para mí la peor combinación. Lo sufrí muchísimo en Valencia, la peor de mis carreras, y aunque es cierto que esto era un 10K y no una media, podía acabar igual de jodida.

No disfruté tanto como en Barcelona o Armilla. Hubo momentos que fue como un mero trámite. De nuevo el calor. Me agobia, me agota y solo consigue que tenga la cabeza puesta en acabar no en disfrutar.

Sí hubo un momento que me encantó. La parte en la que la carrera sale del pueblo y va por la vega. Más espacio, más aire.

Es mi momento

Hay carreras en las que me invaden las emociones, me llevaban en volandas y me hacen explotar al llegar a meta. En Albolote no pasó. Sí sentí muchísima satisfacción de volver a correr 10K en menos de una hora, concretamente en 58:43. A menos de 40 segundos de mi MMP.

De esta carrera me quedo con dos sentimientos que este último mes están muy presentes: mi cabeza tira mucho más y tengo unas ganas inmensas de mejorar.

Noto muchísimo que mi cabeza está relajada, que los tiempos tormentosos pasaron y puedo correr sin estar rumiando vivencias ajenas a la carrera que me taladraban. Puede parecer una tontería, pero cuando mi cabeza está serena puede cambiar el mensaje. Sí, ese «ya no puedo más» por «voy a apretar un poquito más».

Desde que empecé a correr tenía ganas de correr más kilómetros, de correr más rápido pero no era el momento. No estaba preparada para ese desgaste mental, ya tenía otro.

Ahora sí. Me apetece tentarme, salir de la zona de confort y ponerme a prueba. Conseguir estos pequeños retos me ayuda a trasladarlos a mi día a día.

Recordar que hace cuatro años no era capaz de correr 10 minutos seguidos y que ahora aguanto más de dos horas me parece increíble. Me siento libre.

La próxima carrera será en Loja el 4 de marzo. ¡Qué casualidades tiene la vida! Fue la primera carrera a la que mi compañero de aventuras y yo acudimos como pareja y justo en esta edición celebraremos dos años de toda una vida 🙂

De corazón te digo «confía en ti y date tiempo».

Gracias por dejarme besarte con letras.

firma

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

💛️ También te podrían gustar las siguientes entradas:

Mis libros favoritos de 2019 y su lado oscuro

Destacar mis libros favoritos de 2019 ha sido más fácil que otras veces. Este año me propuse leer 60 libros. ¡Qué ilusa! Me vine arriba pensando que si de forma habitual leo entre 50 y 55 libros al año, subir un poquito la marca no iba a suponer una drama. ¡Qué bonita es la inocencia! No solo no lo he conseguido, es que ni me he acercado a mi ritmo habitual. Haber abierto El club de los idiomas me ha supuesto un desgaste físico pero, sobre todo mental, con el que no contaba. He tenido tan fundida la sesera que no me apetecía hacer lo que más me gusta: leer, escribir y hacer deporte. ...
Quiero leer más

Mi planta de naranja lima: Una lluvia emocional

–Totoca, ¿un niño es un jubilado? –¿Cómo? –El tío Edmundo no hace nada y gana dinero. No trabaja y en la alcaldía le pagan todos los meses. –¿Y qué? –Los niños no hacen nada, comen, duermen y reciben dinero de los padres. Mi planta de naranja lima Autor: José Mauro de Vasconcelos Traductor: Carlos Manzano Género: Narrativa extranjera Puntuación: ✩✩✩✩✩ Sinopsis de la obra Zezé solo tiene cinco años pero posee una sensibilidad exquisita. Ver la vida a través de sus sentidos es un regalo, a veces una pesadilla. No ve el mundo como lo percibe el resto. La in ...
Quiero leer más

31 días sin Instagram, el motivo y sus consecuencias

31 día sin Instagram El 26 de julio colgué en mi perfil de Instagram esta foto en la que anunciaba que dejaría las redes sociales hasta finales de agosto. Desinstalé Instagram, Facebook y Twitter. La memoria de mi móvil me sigue dando las gracias :) Hace tiempo leí que es muy productivo concedernos islas de creatividad. Básicamente es apagar todo el ruido exterior para centrarnos en el presente. ...
Quiero leer más

Anoche soñé mariposas. Episodio 9 del podcast

Los domingos con podcast son más disfrutones. En los dos últimos episodios; Todos los veranos del mundo y El ayer, nosotros y un mañana imposible; estuve charlando con las escritoras de novela romántica y feel good Mónica Gutiérrez y Abril Camino. En el de hoy, os cuento un poquito más sobre las características de la novela romántica y sobre el libro Anoche soñé mariposas de Estrella Correa. ¿Te apetece el plan? Anoche soñé mariposas Quizás conoces a la escritora Estrella Correa por su saga Un gin-tonic, por favor. Esta autora de novela romántica nos traslada en su novela ...
Quiero leer más