El peluche de un adulto

El relato del lunes tiene forma de peluche

Eran las nueve de la mañana. El salón de actos estaba repleto de alumnos somnolientos. Algunos ni siquiera habían pasado por casa después de un jueves universitario memorable. El profesor que iba a guiar el curso de cómo hablar en público subió al escenario con una confianza enérgica. Después de dos estribillos de We will rock you los ánimos mustios se caldearon. La música no solo amansa a las fieras.

Durante las siguientes cuatro horas dio pautas y ayudó a marcar objetivos para conseguir que participar en una charla pública no fuera un suicidio social.

Carolina llevaba todo el curso ocultándose en la última fila. Le paralizaba la idea de dirigirse a un auditorio pero a la vez sentía la presión de que si no lo hacía su futuro como divulgadora sería una fantasía dolorosa.

Su falta de confianza ya le había costado demasiados trenes. Chicos de los que se había enamorado, experiencias académicas… Ese camino solo la llevaba a anclarse en el quiero y no puedo, a rumiar.

Solo quedaba una práctica para terminar la sesión, vender un elefante de peluche.

Tres personas levantaron la mano. Se necesitaba una más. Carolina en un impulso por impresionarse a sí misma o por acabar con la sensación de tener un verdugo acariciando su cuello, también la elevó. Cada uno de los participantes sacó sus técnicas de marketing y persuasión para conseguir impresionar a los posibles compradores.

Cuando llegó el turno de Carolina no era capaz de sujetar el micrófono. Cientos de ojos la analizaban. Quería huir. Miró al profesor y con la confianza que consiguió reunir en 20 segundos dijo que ella lo haría a viva voz. Centró la mirada al fondo, al lugar donde ella había ocupado. Pensó en lo que le gustaría que le dijesen y dejó que las emociones se convirtieran en palabras.

Sentía que le temblaban las piernas y que su voz era solo un hilo diminuto. Sin embargo el público percibió ternura. De repente, varios espontáneos se levantaron interrumpiéndola.

–Yo no quiero el peluche, me quedo contigo.

Un calor que le nacía en el vientre subió sin control. Las mejillas parecían explotar y con una sonrisa nerviosa articuló las últimas palabras de su discurso.

–No esperes a que alguien te salve, a que tome las decisiones por ti. ¿Quieres montar un negocio? Hazlo. ¿Te apetece bailar samba? adelante. Y si te mueres por comprarte este peluche, no lo dudes. ¿Infantil? No, valiente, muy valiente.

El auditorio rugió. Carolina no sabía si conseguiría vender un peluche a un adulto, lo que tenía claro era que esta vez la batalla al miedo de hacer el ridículo la había ganado ella.

¡Sorteo disponible!

Ayer lancé un sorteo entre las personas que forman parte de este club de lectores. Un ejemplar de Firmamento de Màxim Huerta y otro de El diario de Ana Frank. Para participar solo tienes que suscribirte a la newsletter. El domingo 23 anunciaré al ganador.

¡Por cierto! La semana pasada hablé de un thriller imprescindible, El Cuarto Mono. Échale un vistazo y descubre una novela completamente adictiva 🙂

Gracias por dejarme besarte con letras.

firma

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

💛️ También te podrían gustar las siguientes entradas:

Un abuelo que saltó por la ventana y se largó

[caption id="attachment_446" align="aligncenter" width="665"]Un abuelo que saltó por la ventana y se largó Utiliza las gafas de lo absurdo para adentrarte en él[/caption] Uno de los cambios que quiero introducir y que debería haber hecho antes es nombrar a los traductores de los libros. Como traductora que soy, sé muy bien lo importante que es dar visibilidad a este trabajo que permanece todavía en la sombra y de alguna ...
Quiero leer más

II carrera del circuito, Albolote, y un sol de justicia

carrera de Albolote Llueve. Mientras escribo llueve. Ayer sin embargo lucía el sol. Un sol que en algún que otro momento me hizo sufrir. No me gusta el calor. Mucho menos aún para correr. La carrera de ayer era de 10km, como la mayoría del Circuito Diputación de Granada salvo Baza y Guadix que son media maratón y la de mi pueblo que son 18,5km. Justo este año la de mi pueblo cae en mi cumpleaños pero no adelantemos acont ...
Quiero leer más

Penitencia de Pablo Rivero

Este año me propuse leer a autores que no suelen estar entre mis estanterías. ¡Menudo gustazo! No solo me está ayudando a descubrir nuevas historias, como Penitencia de Pablo Rivero, sino que además; nutren la primera novela que estoy escribiendo. Gracias a abrir el abanico de lecturas ya sea desde clásicos hasta escritores noveles, estoy aprendiendo muchísimo sobre cómo han formulado los giros, las tramas y demás detalles que son primordiales en cualquier texto literario. De hecho, creo que se aprende más de esos "errores y aciertos" porque es un ejemplo vivo de qué funciona y quà ...
Quiero leer más

Liderazgo consciente para profesionales inquietas

Uno de los aspectos que me encanta de las redes sociales es la magia de la conexión. Descubrí el libro Liderazgo consciente para profesionales inquietas gracias a Silvia Almademater, ilustradora de este libro y también del que publico en junio, El misterio de la caja verde. Hablé con ella en este episodio del podcast. Pero la magia no se quedó ahí. A Silvia la conocí gracias a la comunidad de Emprenderadas. Y en esa misma comunidad, tuve el placer más tarde de escuchar a Paola Corbalán, una de las autoras de Liderazgo consciente para profesionales inquietas, charlar sobre estrategia ...
Quiero leer más