No te guardes las ganas

No te guardes las ganas amiga mía de amar, de sentir y vibrar. De que tu pelo ondee a lo loco mientras mueres a carcajadas. De soñar alto, muy alto y de creer que el mundo brilla más cuando lo miras con ganas.
 
No te guardes las ganas de llorar, de soltar las emociones que se guardan, que se guardan ¿para qué? Deja que fluyan y florezcan cual almendro en primavera. Suéltalas para que vuelen libres.
 
No te guardes las ganas de abrir ese vino y sentir el dulzor en tus labios. De estrenar ese vestido que lleva tanto tiempo esperando una ocasión especial, el momento es ahora. De pintarte los labios y pisar fuerte. No te guardes las ganas.
 
No te guardes las ganas de bailar sin importar donde, solo con quien. De saborear ese te amo que solo cobra sentido si lo dice él. Siéntelo fuerte o suave, pero siéntelo. Haz que tu corazón lo atrape y no lo suelte.

 No te guardes las ganas de decirle al viento lo que piensas y lo que quieres. Que lleve al mensaje al lugar que sea, pero cuéntaselo para que lo lleve.

No te guardes las ganas para mañana, hazlas realidad hoy. La razón es fácil, el tiempo.
 
Un tiempo que no va a esperar al momento perfecto. El momento perfecto es el que tú creas porque él solo no va a venir a tocar a la puerta.
 
No te guardes las ganas de ser feliz por miedo. Sé feliz y punto. El presente está aquí y si en el futuro llegan razones por las que llorar, ya llegarán pero, ¿para qué anticiparse a algo que ni siquiera es seguro de que ocurra?
 
Simplemente no te guardes las ganas de nada, no ahorres en tu felicidad.
 
Gracias por dejarme besarte con letras.
Recuerda que puedes encontrar más relatos aquí.
firma
 
 

3 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

💛️ También te podrían gustar las siguientes entradas:

La tía Margie: La maldita clave del baño

Nuestro primer contacto con un país nórdico —el día que casi arranco una puerta en Suecia—  terminó, digamos, que bien. Sin embargo, nada hacía presagiar que otra maldita puerta sería la culpable de nuestra segunda anécdota para recordar en ese viaje aparentemente inocente. Mi tía Margie y yo nos levantamos a la mañana siguiente extasiadas por conocer Estocolmo, compramos un bono turístico en el que se incluía la entrada a todos los museos —algunos no son lo más interesante del mundo pero, oye, te quitan un rato de frío— un paseo en barco y el uso de todos los medios de ...
Quiero leer más

Crónicas del fin: Una grieta en el cielo

¿Qué harías si un día se abre una grieta en el cielo y el fin del mundo acaba de comenzar? Crónicas del fin de Gabriella Campbell y José Antonio Cotrina te van a ayudar a resolverlo. Ha pasado mucho tiempo desde que los leviatanes irrumpieron en el planeta y lo cambiaron todo. La humanidad ha sido diezmada y la Tierra ahora es un erial, un infierno donde la vida no vale nada. Adra y Winston, su galgo negro, recorren este mundo devastado en busca de monstruos a los que cazar. Así sobreviven. Así consiguen dinero para los hechizos de su lanzaensalmos y para pagar su habitación en Test ...
Quiero leer más

Similitudes entre una emprendedora y la protagonista de un libro

Ser emprendedora es una actitud ante la vida. No tienes que tener un negocio como tal para sentir ese ímpetu de innovar, crear y curiosear. Tampoco es un mundo de luz y color en el que la fiesta no cesa. Hay sombras, piedras y montañas que a veces parecen insalvables. Historias que se asemejan a las que vive la protagonista de un libro. Lanzarse al vacío de emprender puede ser muy excitante y a la vez aterrador. A mí me cansan las marcas o cuentas en redes en las que proclaman el emprendimiento como lo mejor que te va a pasar en la vida. Como si trabajar para otra persona fuese el peor de ...
Quiero leer más

Una tienda en París, Màxim Huerta

[caption id="attachment_372" align="aligncenter" width="750"]una tienda en París Un abrazo en silencio que pellizca muy fuerte[/caption] Color. Teresa Espinosa desea dejar de lado el gris que ocupa su rutina desde que su madre y Laurent, el amor de su vida, la dejaron huérfana de amor. Lleva años a la sombra de su estricta tía viviendo la vida que su tía quiere. Madrid la asfixia pero es incapaz de arrancar la hoja y empezar de cero hasta que en ...
Quiero leer más